Cómo elegir
La temperatura es el accesorio invisible del vino. Un tinto demasiado caliente parece alcohólico y pesado; un blanco helado no huele a nada. La buena noticia: acertar es fácil.
A qué temperatura servir cada vino
| Vino | Temperatura de servicio |
|---|
| Cava, champán y espumosos | 6–8 ºC (los de larga crianza, 8–10 ºC) |
| Blancos jóvenes y rosados | 8–10 ºC |
| Blancos con barrica o crianza | 10–12 ºC |
| Tintos jóvenes y ligeros | 12–14 ºC |
| Tintos con crianza | 15–17 ºC |
| Generosos: fino y manzanilla | 6–8 ºC |
Regla práctica: sirve un pelín más frío de lo ideal. En la copa y en la mano el vino sube un par de grados enseguida.
Cómo enfriar bien una botella
- Nevera: unas 2–3 horas para un blanco, 3–4 para un espumoso. Un tinto que está a 22 ºC agradece 20–30 minutos.
- Cubitera con hielo y agua (y una pizca de sal): la forma más rápida, unos 15–20 minutos. Solo hielo no basta: el agua es la que toca todo el vidrio.
- Congelador: como mucho 20 minutos y con alarma. Olvidarlo acaba en tapón saltado o vino congelado.
- En la mesa: un enfriador de mármol o una varilla de acero mantienen el frío de una botella ya fría, pero no la enfrían desde temperatura ambiente.
Qué tipo de enfriador elegir
- Varilla enfriadora: discreta y sin goteo; ideal para comidas largas y terrazas.
- Mármol: se guarda en la nevera y conserva el frío con mucha elegancia. Comprueba el diámetro de tus botellas.
- Champanera: imprescindible con espumosos y en celebraciones, con hielo y agua hasta el cuello de la botella.
Y pon música: un buen blanco fresco con bossa nova en la terraza es difícil de mejorar.