Cómo elegir
Saber de vino no va de memorizar añadas, sino de disfrutar más cada copa. Tres consejos para aprender:
- Cata en paralelo. Dos vinos a la vez (una garnacha y una tempranillo, un albariño y un verdejo) enseñan más que diez por separado.
- Entrena la nariz. Huele fruta, especias y hierbas de la cocina y ponles nombre; un kit de aromas acelera mucho el proceso.
- Apunta. Tres líneas por vino —vista, nariz, boca— y si te gustó. En un año tendrás tu propio mapa.
Un buen libro da el contexto: de dónde viene cada vino, por qué sabe como sabe y qué historia cuenta su paisaje. Y una cata guiada en una bodega es, además, un plan estupendo.