Para qué sirve
- Airear. Un tinto joven y potente, o un vino algo cerrado o reducido al abrirlo, gana con el contacto con el aire: se abren los aromas y el tanino se nota más amable.
- Separar posos. Los tintos con muchos años (y algunos de Oporto) forman sedimento en la botella. Decantar con cuidado deja los posos en la botella y el vino limpio en el decantador.
Cuándo lo haría
- Sí: tintos jóvenes con estructura (Ribera del Duero, Priorat, Rioja de alta expresión), algunos grandes blancos jóvenes y cualquier vino con posos.
- Con cuidado: vinos muy viejos y frágiles. Decántalos justo antes de servir, solo para separar posos, y bébelos pronto: pueden apagarse en poco tiempo.
- No: espumosos (perderías la burbuja) y la mayoría de blancos y tintos jóvenes ligeros.
Cuánto tiempo
Como orientación: entre 30 minutos y 1 hora para la mayoría de tintos jóvenes potentes, y algo más para los muy cerrados. Lo mejor es probar al decantar y volver a probar cada rato: el vino te dice cuándo está.
Cómo hacerlo con un vino con posos
- Pon la botella de pie unas horas (mejor un día) para que el sedimento baje al fondo.
- Ábrela sin agitarla.
- Vierte despacio y de forma continua sobre una luz (una vela o la linterna del móvil) que ilumine el cuello.
- Para cuando veas llegar los posos al cuello.
¿Y los aireadores?
Un aireador airea el vino al servirlo, copa a copa. Es cómodo con tintos jóvenes, pero no separa posos ni te deja controlar el tiempo. Para un gran vino, prefiero el decantador.